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Enrique Morente
©Archivo Bienal de Sevilla |
Enrique es muy grande, aunque eso ya lo sabíamos. Noche de clausura en la Bienal, el "todo Sevilla" en las gradas de La Maestranza, dos grandes maestros desde Graná en el ruedo. Primeros pases por soleá, acompaña Pepe Habichuela con sabiduría, soleá apolá para más señas. Bien hecho, como se lo enseñó Pepe de la Matrona, para eso se trataba de una retrospectiva noche, "Flashback", regresos a un pasado que siempre se situó en el futuro.
Cabal lorquiana por Silverio, antes de las cantiñas. Para ser tradicional por alegrías el mejor acompañando es Pepe, lo dice Doña Carmen, la más grande del momento actual. 1977, Homenaje a Antonio Chacón, viva las malagueñas con arte y remate del Mellizo incluido. Final de la primera parte por seguiriya, sublime.
Desaparece Pepe y aparecen David Cerreduela y Paquete para las guitarras, percusión de Bandolero. "Poeta en Nueva York" de Lorca, la isla de Manhattan como retrato de la deshumanización de la sociedad industrial, la aurora de Nueva York gime por las inmensas escaleras buscando entre las aristas nardos de angustia dibujada. Por bulería. Óles entre el público, flamenco sobre el escenario. Momento para recordar al maestro Mario Maya, que se fue a visitar a su maestra Doña Pilar en los días de este festival sevillano. Increible versión del "Aleluya" de Leonard Cohen con la participación del batería Eric Jiménez. El público quiso más, sonoras ovaciones en las gradas,regresando Pepe para unos tangos y despidiéndose el genio granadino con una bulería que abarcaba treinta años, abriendo con la letra de "La Estrella" del disco "Despegando" y cerrando con "Adios Málaga" con aportaciones letrísticas de Pablo Picasso. Enrique, el de Graná, salió por la puerta grande.
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