PÁGINA PRINCIPAL NUESTRA TIENDA ENLACES CONTÁCTENOS  
NOVEDADES EDICIONES PROPIAS COLECCIONES EXPOSICIONES OFERTAS
Productos   0
Total   0,00 €
 
Carta a Sabicas
Con Pasaporte Flamenco
Alicia Gil en Concierto
"Raíces y Alas",
Carmen Linares
V Festival de Torrelodones
Flamenquería
JG en Torrelodones
Juan Manuel Mora estrena imagen
Jueves Flamenco Cajasol
Mario Maya, Maestro
Morente triunfa en Sevilla
Curso de Juanjo Linares y Gala Vivancos
Escuela Chato de la Isla
 

La Farruca

 

La Lupi

 
 
 
 

 

La Farruca

Hija del mítico bailaor Farruco, componente de una de las familias más importantes del flamenco, Rosario Montoya “La Farruca” se sincera y nos muestra su perspectiva del flamenco y el arte en general. Bailaora, coreógrafa, maestra, diseñadora... Una mujer con carácter propio que se nos revela como referencia ineludible.

* Fotos de Israel Sánchez Prieto y Marc Ginot

¿Quién es La Farruca? ¿Cómo se presentaría a sí misma?
Una persona luchadora, valiente y sensible.

¿Qué significan Los Farruco en la historia del flamenco? ¿Cuales serían las características que definan a la familia desde su perspectiva?
No puedo contar mucho porque Los Farruco son lo que ve la gente: personas sencillas, flamencas y con mucho corazón. Somos tal como nos levantamos, hacemos de comer bailando, hasta las tareas de la casa las hacemos bailando. Somos flamencos.

Debe suponer una responsabilidad enorme salir al escenario siendo la madre de Juan, uno de los principales artistas en la historia flamenca...
Una madre responsable, dolorida y orgullosa.

Vayamos a los inicios en el baile de La Farruca, con unos nueve años de edad, su hermano como maestro...
La verdad es que con nueve años no sabía ni tocar las palmas a compás como saben mis hijos hoy día. Antes no era así, mi padre era muy disciplinado, le gustaba que tuviéramos nuestra educación y disciplina antes de saber cantar y bailar. Sin embargo, en el “cole” con once años, yo hacia lo imposible para poder llegar a mi casa y poder usar las tablas de baile que tenia mi hermano Farruquito, que en paz descase. Pasé mucho porque tenía un maestro muy severo.

Y después de su hermano, el magisterio de su padre...
Mi padre, como digo, era un hombre severo. No le gustaba machacarnos con los ensayos, pero sí quería enseñarnos y transmitirnos todo lo que él sabia del flamenco. Pienso que para ser un buen maestro hay que ser algo severo. Con doce años, me quite el luto que llevaba por la muerte de mi hermano, para aprender a bailar, para subirme posteriormente a un escenario por primera vez con trece años.

¿Cómo recuerda ese primer escenario?
Con trece años fue mi debut, cantándome Camarón de la Isla y Pansequito por alegrías, en Camas. Ese recuerdo me queda para siempre, y lo nerviosa que estaba.

Muchos viajes por el mundo durante bastantes años...
Podría contar un sin fin de anécdotas viajando con mi padre y mi familia por el mundo. Pero una que ahora mismo se me ocurre fue precisamente por Carolinas, cuando me cantaba José de la Tomasa. Ese día había llovido mucho, el escenario estaba muy mojado, y le dije a mi padre: “¡aquí me caigo yo!”, y así fue… Con los cuarenta y seis kilos que pesaba entonces, me resbalé bailando. Mi papa venía a ritmo de solea para ayudarme a levantarme, pero le pedí que me dejara, yo enfadada. Y ahí estaba yo, tirada en el escenario, pero continué bailando. Cada vez que me lo recordaba Jose de la Tomasa nos reíamos mucho.

¿Qué representa el cante para el baile?
Con mi corta, o larga, edad en el flamenco, yo prefiero un buen cante antes que el toque. Podría bailar sin el toque de la guitarra, pero no sin el cante. Me inspira mucho más.

Hablemos de la soleá, su terreno favorito...
En realidad, cuando empecé a bailar, mi palo era por alegrías, que me había montado mi papa Farruco. Pero después de todo lo que me ha pasado en esta vida, acabe desconcertándome y bailando con mucha pena. La soleá me motiva no solo por la pena que llevo dentro, sino porque me ayuda a expresar muchas más cosas, señorío, mientras intento ser elegante cuando la bailo.

Actualmente estas de gira con tu hermana Faraona, ¿cuál es el planteamiento de este proyecto?
No pretendo ponerle un argumento al espectáculo “De Farruca A Faraona”, sino simplemente expresar lo que parece estar escondido en el flamenco actual. Hay tantas cosas bonitas que el flamenco puede ofrecer, cosa que parece que están olvidadas, y mi intención es recordarlas. Quiero seguir demostrando lo bonito que es el flamenco. No hace falta tanta filigrana para bailar flamenco. Hemos luchado tanto por esto, que me molesta lo que algunos hacen. Por supuesto que cada uno tiene su palo, como tengo claro que La Faraona por bulerías me da un revolcón, pero conservo lo que me enseñaron y quiero seguir enseñándolo.

¿Qué representa Faraona para Farruca?
En La Faraona veo una cosa tan grande, además de su tamaño, que no soy capaz de expresarlo en palabras. Sé expresarlo en mi corazón y en mis sentimientos, pero no en palabras, porque La Faraona me paraliza todos los conductos de mi cuerpo.

Somos muchos los que vemos en El Carpeta el aire de su abuelo ¿como ve el futuro de este niño?
Sólo él y el tiempo…

Además de buena bailaora actualmente también es maestra de referencia, ¿en que se diferencia una buena bailaora de una buena maestra, que características corresponden a cada una de las dos posibilidades?
Es verdad que no todo aquel que sirva para bailar, sirve para enseñar. Eso no siempre ocurre. Te diré el pecado, pero no el pecador. Hoy día hay muchos que son muy buenos bailando pero no saben enseñar. Algunos son tan ensimismados bailando que no son capaces de compartir lo que saben y transmitirlo a los demás. Para ser un buen maestro, en mi opinión, ante todo te tiene que gustar dar clases, y no todos tienen la paciencia que eso requiere. Hoy día la cosa esta de tal forma, que no hay orden ninguno. Mi padre cuando enseñaba, empezaba por el primer escalón, no por el último. Para enseñar hay que saber colocarse y tener sentimiento, sino ¡quédate en tu casa!

Hay espectáculos de la familia en los que ha diseñado el vestuario ¿tiene intención de seguir en esta tendencia, o diseñar para otros?
Así es. Me gustaría diseñar para otros, por qué no. Tengo mucha imaginación y ganas de expresarla. De hecho, me lo han propuesto en numerosas ocasiones, uno de ellos fue Antonio Miró. Estoy abierta a propuestas para otros campos.

¿Qué es el flamenco para La Farruca?
Mi vida. Un conducto que mantiene vivo mi corazón. Mi arteria.

Un sueño de La Farruca

Mi sueño, con el que sueño cada noche y me despierto cada día, no podría realizarse. De modo que sólo le pido al Señor salud y libertad para mis hijos. Nada más.


Realizado por
Director de Contenidos: Jacinto González

© 2000-2008. Todos los derechos reservados
C/ Conde de Lemos 7, 28013, Madrid, ESPAÑA | Tel: (0034) 91 547 39 17 | Fax: (0034) 91 542 16 39
Lunes a Sábados de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 Hs. (GMT +01:00)
La reproducción total o parcial de los contenidos de esta web sin previa autorización está totalmente prohibida.